El Dressing que Sanó Mi Relación con las Hojas Verdes
Cómo una vinagreta de umeboshi transformó mi relación con el kale y las hojas verdes.
Antes de mis 23, cuando empecé en la macrobiótica, nunca me hubiera imaginado comiendo tantos verdes.
Fui de esas niñas complicadas para comer, que no les gustaba nada, y que ahora comprendo tenía el paladar tan contaminado con sabores fuertes que había perdido la sensibilidad a los diferentes sabores que nos ofrece la naturaleza.
Este dressing fue uno de los primeros que aprendí en mi práctica macrobiótica, e hizo que amara comer hojas verdes. Hoy en día me las puedo comer y disfrutar con unas gotitas de limón o sin nada, y me saben exquisitas. Si me las hubiera comido sin nada a los 23 años, con toda seguridad no las hubiera disfrutado tanto jajaja.
Pueden jugar con las medidas: empiecen bajándole la cantidad al aceite, después reduzcan un poco el vinagre de umeboshi y la salsa de soja, y al final vayan bajándole también a la cantidad de aderezo que le agregan a la ensalada.
Lo que sí les aseguro es que esta vinagreta es mucho más saludable que cualquiera que compren y que no esté hecha en casa. A mí me encanta hacerla con aceite de sésamo porque es uno de mis aceites preferidos, pero si no te gusta, puedes usar aceite de oliva, siempre asegurándote de que los aceites que uses sean de excelente calidad.
Las hojas verdes son una maravillosa forma de refrescar los órganos, y son de los alimentos preferidos del hígado, desde la mirada macrobiótica — por eso la recomendación de comer una taza de hojas verdes (como les enseño en la receta) en cada comida.
Ya saben que un hígado tenso se nota en una persona que se frustra con facilidad, o que se enoja con furia. Así que si te notas así, compra tus hojas orgánicas y empieza a relajar a tu hígado.
Hay una observación sobre las hojas verdes en la macrobiótica que amo, y es que crecen hacia arriba, hacia el sol, y de la misma manera es su energía: ¡ascendente!
Receta: Vinagreta de Umeboshi para Hojas Verdes
Ingredientes (vinagreta):
1 cucharada de aceite de sésamo (o aceite de oliva de excelente calidad)
1 cucharada de salsa de soja
1 cucharada de jugo de limón
1 cucharada de vinagre de umeboshi (opcional — si no tienes, omite y sigue con el resto)
Semillas de ajonjolí, para decorar
Ingredientes (hojas verdes):
Kale, acelgas, bok choy, o cualquier hoja verde de tu preferencia
Preparación:
Mezcla todos los ingredientes de la vinagreta en un tazón y revuelve bien.
Pon a hervir una olla con agua.
Corta los tallos de las hojas verdes, incluyendo el tallo central, para que sean más fáciles de digerir.
Escalda las hojas en el agua hirviendo por unos 3-5 segundos, hasta que veas que cambian a un verde intenso.
Saca las hojas del agua y córtalas en cuadritos pequeños.
Agrega la vinagreta y las semillas de ajonjolí.
¡Disfruta!
Tip: empieza con las medidas completas de la receta, y con el tiempo ve ajustando las cantidades de aceite, vinagre y salsa de soja a tu gusto — así vas descubriendo tu propio balance.


